martes, 6 de mayo de 2014
Lo (im)posible
Nadie pensaba que podría suceder algo semejante. Pero pasó.
Un día una llama de fuego se enamoró de una gota de agua. Y la gota de agua se enamoró de la llamita de fuego. Pero su amor era imposible, cada vez que intentaban acercarse un pedacito de cada desaparecía.
Y siguieron su amor lejos pero cerca, a la distancia y a la cercanía. Pues, no podían estar juntos pero tampoco separados.
Cuando pensaron que nada podía ser peor, un día la llama fue encerrada en una lámpara de gas. Y la gotita se quedó a su lado, mirando a través del vidrio como su amor se apagaba, sintiendo como el calor la evaporizaba. Hasta que se fue, se hizo vapor y se elevó hacia las estrellas. La llama miraba como se iba su amor también. Y de repente el gas se acabó. Y el fuego se hizo humo y se elevó hacia las estrellas.
El encuentro entre las esencias de la gotita y la llamita, la fusión entre el vapor y el humo fue mágica y pudieron vivir su amor con libertad.
Nadié pensaba que podía suceder algo semejante. Pero pasó.
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